La farándula, a por la Grada Betis Basket

Fernando Ruiz de Alarcón




Los que seguís un poco esta selva de la farándula periodística deportiva de Sevilla, poco os pueden sorprender las publicaciones realizadas por varias empresas, siempre de la misma orientación, contra todo lo que sea Real Betis, por supuesto, y placiente contra el otro equipo de la ciudad.

Déjenme que os hable hoy de la gente de “Muchoveto”, como lo llama Sergio Salvador en la sección de Nivelitos del pódcast de Verdeando. “Muchoveto” es aquel folletín sarcástico y poco informativo que va de juez por la ciudad, perdonando vidas y acosando a todo aquel que no baile a ritmo de sus “charlotadas”.

El Betis le retiró la opción de preguntar en rueda de prensa, así como la entrada a zona de prensa en los partidos oficiales. El Club tendrá sus razones, que podremos compartir o no, y que tampoco nos interesa… Lo que sí nos llama la atención es, como, cada publicación de este digital, transpira odio e inquina, no al mayor club de la ciudad de Sevilla y no al oficio de periodismo, que también, sino ya a aquellos aficionados anónimos cuyo pecado es ir a animar a las secciones verdiblancas, entre ellas, como no, el Real Betis Energía Plus.

Por otra parte, al serle difícil atacar la actual situación y estabilidad del Club, o la excelente temporada del equipo de fútbol, pues van y se ceban con el lado débil. Actitud cobarde, todo hay que decirlo.

Vosotros, lectores y oyentes de prensa deportiva sevillana, sabréis que, otra cosa no, pero Víctor Fernández, el bufón de la prensa de Madrid, para realizar artículos de opinión, tampoco vale. Da vergüenza ajena leerlo, y es difícil llegar al final de cualquier escrito suyo porque entre tanto insulto, uno se pierde.

Ahora, le ha dado por hacer crítica a esta sección del Real Betis, la de baloncesto, a la que se le puede criticar por cualquier flanco y, añadiría, que merecida y justificadamente, por la mala gestión durante estos dos años y pésimos resultados deportivos.

Pero no, el biriperiodista quiere sangre y realiza especial ensañamiento con los aficionados verdiblancos pertenecientes a la Peña Grada Betis Basket, que no son 20, por cierto, son 86. Una Peña que, cualquier bético, habrá podido ver en los pabellones y participaciones béticas, no solo en el baloncesto, sino también en Amate animando al Betis Futsal (equipo del que no interesa hablar), y al Betis Féminas, sin olvidar a la cantera y como no, al primer equipo de fútbol.

La Peña Bética Grada Betis Basket está formada por familias, gente a la que solo le mueve su amor por el equipo de las trece barras, por cierto, nada violentos, una peña que han acogido a las aficiones rivales con buena onda y hermanamientos y que, además, han sabido respetar a los aficionados cajistas en San Pablo. Esta Peña ha interpretado como nadie aquellas características más sobresalientes de la idiosincrasia del club de las trece barras: humildad y simpatía.

Claro, eso no importa; importa mentir, tergiversar e intentar hacer daño. “Muchoveto” lleva tiempo queriéndose señalar como baluarte de no sé qué causa, porque su bufanda, le puede. Esa bufanda que no les deja ver todos los problemas que están ocurriendo en el otro barrio, la misma bufanda que utiliza el justiciero Chazarri, el mismo que aseguraba en agosto de 2017 que el Betis carecía de proyecto. Otro que tal baila, para el cual, la búsqueda de Director Deportivo en el Betis hace unas temporadas era una vergüenza, mientras que ahora, dada la misma situación por el otro equipo de la ciudad, es llamado todo un “casting de primeras opciones”.

En fin, como dije en otro artículo (bilis) publicado en la misma grada libertaria en la que me encuentro hoy, las caretas están quitadas. Y que no vengan luego con el victimismo y defensa con un falso corporativismo periodístico, porque bien que atacan ellos y juzgan luego a compañeros de profesión que tampoco bailan al son de su música, mientras, que lanzan a los caballos a becarios en situación precaria cada vez que cometen un fallo.

En Verdeando haremos corporativismo, claro está, con nuestra familia, los béticos. Cada vez que ataquen a un bético injustamente, nos quejaremos, como es el caso.

Notable temporada de dominio verdiblanco

Fernando Ruiz de Alarcón

Quien lleve siguiendo la línea editorial de Verdeando habrá podido comprobar que el proyecto de Setién nos ilusionó desde un principio. Es más, en la temporada pasada, cuando teníamos un equipo que difícilmente salía de su campo con juego, que puntuaba muy de vez en cuando y que dependía de que Rubén Castro tuviera el día, el Betis decidió cambiar a Víctor Sánchez del Amo por Alexis, fue cuando sacamos un pequeño reportaje de los posibles entrenadores para ocupar la plaza que quedaba libre, y el primer candidato por el que apostamos desde Verdeando fue Quique Setién. En aquel tiempo creímos que este entrenador sería idóneo, no para devolver al equipo a puestos europeos, una tarea que veíamos demasiado difícil o casi imposible, sino para cubrir la necesidad de devolver aquella identidad de juego perdida tras años de miseria.

Entendíamos que la propuesta de fútbol del santanderino casaba con lo que gusta a pie de la Palmera: juego combinativo, largas posesiones, buen trato al balón, lo que a día de hoy se ha conseguido. Fue una pretemporada dura, al equipo le costaba competir, pero porque estaba asimilando unos conceptos que no todas las plantillas están capacitadas para asumirlos.

Pero Setién no solo ha aportado esa identidad y ese estilo, ha recuperado la visión a la cantera. La apuesta del míster por los jóvenes valores de la CD Luis del Sol fue clara desde los inicios, desde los partidos de pretemporada, en los que se realizó un casting de jugadores en cada encuentro. Y es que los mejores momentos de la historia de este Club siempre han venido de manos de canteranos.

Encontramos al Real Betis luchando por la quinta plaza, único club andaluz clasificado directamente a la fase de grupos de Europa League, con 4 puntos logrado en derbis, con el derbi femenino demostrando la superioridad tanto dentro como fuera. Si hay un equipo en este 2017-2018 que reine en Sevilla, ese es el Real Betis.

Mirando hacía la temporada que viene

Un ejemplo clarificador de la buena actuación de este Betis 2017-2018 son la resolución de dos casos de 2 jugadores canteranos: Ceballos y Fabián. Ceballos, una estrella fichada por el Real Madrid por mero interés del jugador, por poco menos de 20 millones. De haber jugado este año en el Real Betis, seguramente hubiera sido preseleccionado para la Selección Nacional Española de fútbol. Pero no fue así y quien reúne más papeletas para ser  de la cita mundialista es su menor, Fabián, quien ha tenido minutos y confianza de técnico y compañeros para desarrollar el fútbol que lleva dentro y que tanto asombró años atrás en los escalafones inferiores.  Ahora, Fabián no debe correr el mismo error…

El Real Betis ha sabido competir, ha ido en plena transformación durante la temporada hasta encontrar el equilibrio necesario existente entre estilo, sistema y consecución de puntos. A partir de aquí, todo presupone que el año que viene será más y mejor ya que hay un camino recorrido. Y como no, tenemos a Serra Ferrer en la tarea de reforzar al equipo para que no ocurra como en otras ocasiones que, al verse en 3 competiciones, el equipo sufría.

Por otra parte, el año que se presenta es más ilusionante si cabe que otros, y la respuesta de la afición será la esperada: lista de espera para abonarse. Una vez firmada la ansiada paz social ( ya no hay frentes en la grada y se respira aires de unión) el equipo debe seguir creciendo como empresa. La política de precios que ha llevado la Directiva en los últimos años ha sido acertada, y sí, deberán mantenerla porque el ingreso en este concepto para el Club es importante, pero una subida casi no se notaría, por lo que no merece la pena. Habría que explotar nuevos contratos publicitarios el Betis es un Club que vende dentro y fuera de nuestras fronteras. Si se confirma el fichaje del japonés Inui, tiempo se está tardando para vender su imagen en el país del Sol Naciente.

Es donde queríamos ver al Real Betis, todos los béticos de todas las opiniones. La crítica constructiva debe ser obligada como el apoyo al Club en los terrenos de juego. Aprendamos de tiempos pasados donde la destrucción como sistema de actuación solo trajo males para la casa a la que veneramos.

 

Semana de derbi, semana de ataques…

Fernando Ruiz de Alarcón

Llega la semana de derbi, y nos calentarán, como nos tienen acostumbrados a los béticos, con llamadas a ciertos personajes, como la que hicieron a aquel exportero faltón y rencoroso, que no olvida el 4-0 encajado a principios de los ochenta. Sí, lo llamaron, y se rieron con él, se rieron de nuestro equipo, y como siempre, al ver la reacción de la noble afición del Villamarín, no recularon, sino practicaron la huida hacía adelante. Luego piden buen rollito entre las aficiones, cuando son ellos los que incendian el paisaje…

Otro opinador alabado por su excelente escritura pregonaba en unos de sus artículos que, en aquel encuentro, se iba a demostrar quién era el rey de Sevilla, en clara suposición de una victoria de los de Nervión… Bueno, con la manita encajada creo que le quedó bastante claro, o, al menos, tendrá dudas esta semana de publicar un artículo parecido. Su teoría se volvió en su contra.

Y es lo que tenemos. Ataques constantes de mofa y pitorreo por parte de cierto núcleo obsoleto de comunicadores que no aceptan, por un lado, la llegada de las nuevas tecnologías a los medios de comunicación, y por otro, la asunción de que, el Real Betis, tiene un proyecto de estructura y de futuro, y que ha demostrado, en esta temporada, querer estar ahí arriba. Ellos creían que esto era imposible con el proyecto de Haro y Catalán, a los que no le conceden ningún margen de error. Tampoco entraba en sus planes que el Real Betis fuera a dar la campanada esta temporada.

El Betis que no jugaba a nada en agosto, el del proyecto inexistente, el de otro año más de mediocridad, el de jugadores ramplones, el que no tenía delanteros, el que sin Rubén no iba a ningún lado, el de Serra que nadie le cogía el teléfono, el de la cantera está muerta, ese mismo Betis llegó para quedarse terminando con todos estos ataques gratuítos. Se ganará o se perderá el derbi, eso es lo que menos nos importa a los béticos, porque a día de hoy, la presión es para el otro equipo, el cuarto presupuesto de la Liga, cuyo objetivo sí que está incumplido.

 

Hablemos de Adán, porque del Eibar no toca…

Fernando Ruiz de Alarcón




Entiendo que a algunos no les guste lo que escribo desde este pequeña columna, a veces, artículos que intentan ser solo una bocanada de ánimo para el Real Betis, otras, escritos que tienen la intención de denunciar aquello que, desde mi punto de vista, está redactado con una intención clara de hacer daño a todo lo que rodea al club de nuestros amores, desde su cúpula directiva, pasando por los jugadores, y terminando en su noble y fiel afición.

En esta ocasión, mi decisión era escribir para esta semana un artículo de los que llamo “bonitos”, de los que vanaglorian a mis compañeros de grada y alientan a aquellos profesionales de una plantilla que han colocado al equipo de la Palmera en puestos de Europa, y por encima de los rivales de siempre ( a lo mejor, este hecho inesperado, es lo que duele).

Ellos se lo merecen, no han conseguido nada aún, pero llevan aguantando palos desde julio, desde antes de la famosa Junta donde a Salas, un bético de sangre, pedigrí y exdirectivo, alguien le dijera que intentara hacer un proyecto por el cual sería apoyado por cierta prensa, pero por suerte, no por el beticismo. Y no critico a Salas, al que le tengo admiración como se la tengo a muchos que iban en su candidatura, pero no era ni el momento, ni su hora. Porque esta hora era la de Haro y Catalán, la de Serra Ferrer, la de Setién, la de todo el beticismo unido. Era la hora de hacer un Betis grande, un Betis campeón capaz de competir contra todos los equipos, dejando un sello propio, un estilo por el que sería reconocido por todo amante del buen fútbol. Y esto, al casi ser conseguido, todavía, a día de hoy, no se lo perdonan al bético.

El artículo bonito lo dejaremos para otro día. Hoy toca hablar de Adán, bueno, del tratamiento de la prensa deportiva de nuestra ciudad de la lesión del portero capitán bético, del que ninguno de sus compañeros de la plantilla, ningún directivo del club ni ningún aficionado bético, en ningún momento, ha dudado de su profesionalidad. Su lesión es una de las más dolorosas del fútbol y demasiado ha durado sin visitar el quirófano, seguramente motivado por su compromiso y por su honorabilidad y defensa del escudo de la camiseta que ha portado cada domingo.

Lo que indigna son los ríos de titulares, comedias y debates donde él ha sido el protagonista, y donde se ha querido enfrentar al Betis institución contra su persona, metiendo por medio a parte de la afición, una afición, que, por cierto, como dicen por ahí, aunque no se lo crean, solo piensa en Eibar Eibar y Eibar.

Lo que indigna es que a la mínima salten recordándonos que hay que darle homenajes a todo jugador que abandone nuestra casa, como se les dio a los mayores paquetes que han pasado por la institución, jugadores de medio pelo que, afortunadamente, ya no pertenecen al Betis, y que poco tiempo estuvieron. Pero para ellos que mienten desde sus tribunas, su intención es manchar y embarrar.

Estamos de acuerdo que Adán se merece todos los respetos, al igual que Rubén, no tanto Ceballos ni Mel, pero lo que sin duda no compramos es que el Betis ha “elevado a los altares” a jugadores como Petros, Sara o Andersen. Nunca se les homenajeó. Nadie los recuerda a dia de hoy, bueno, solo este sector de la prensa.

No, por favor, ese argumento falaz no cuela. No lo compramos, ni lo tragamos. Ya no. Porque ahora ya tenemos derecho a no seguir tragando toda esta basura antibética. Adán se opera, Getafe pudo ser su último partido y si este lo fuera, será recordado por todos los béticos como lo que fue, uno de los mejores porteros de la historia reciente. Los fantasmas déjenlo para otras etapas pasadas de moda. Ahora, Eibar, con Dani Giménez como nuestro líder en la portería. No hay más.

Por cierto, aquí seguimos, en este humilde medio de juguete como llaman algunos, como es Verdeando.

El Betis Féminas, ejemplo de beticismo

Fernando Ruiz de Alarcón




Nuestros orígenes son símbolo de lucha, ya que, como dice la historia, nacimos por una reivindicación, para arreglar una injusticia que se estaba cometiendo, la de que a los obreros, a principios de siglo XX, por clasismo rancio, no se les permitía jugar junto a señoritos y altos burgueses. Los obreros de entonces se opusieron y realizaron la escisión, creando un club de fútbol donde todos tendrían cabida y que terminaría siendo nuestro Real Betis Balompié.

Hoy en pleno siglo XXI, la lucha de clases está superada, al menos, en conceptos de integración. Pero no la de género, porque todavía esta sociedad arrastra mantras y actitudes machistas, y es comprobable en todos los aspectos de la vida. Desde lo más básico como puede ser el lenguaje, hasta lo máximo como puede ser la concepción de poder.

Y de nuevo, encontramos a este club sevillano rompiendo estereotipos y saltándose las normas más allá de la Palmera. Si hace un siglo se confiara en el buen hacer para el fútbol en aquel obrero, hoy, esa confianza esta puesta en una mujer, María Pry, la única mujer entrenadora de la máxima competición del fútbol femenino. La idea que sale de su cabeza de fútbol es plasmada por sus pupilas, un equipo que en muy poco tiempo ha sabido absorber la idiosincrasia verdiblanca en vena, y hoy, puedo asegurar, que no hay ni un solo bético en el mundo que no esté orgulloso de este equipo.

El Betis Féminas es la joya de la corona, es un ejemplo en superación y que demuestra partido a partido que el fútbol femenino tiene un sitio en nuestra religión, aquella a punto de cumplir 111 años de vida y que le reza a los dioses Areso, Aedo, Luis del Sol, Rogelio, Esnaola, Cardeñosa, Gordillo o Joaquín.

Ahora, en este Olimpo, sean bienvenidas María Pry y sus chicas, que tendrán el bautizo de oro en el Templo de Villamarín el sábado, y con nosotros, haciendo lo de todos los domingos, animar hasta quedar afónicos.

Puestos a exigir…¡Iubeo!

Fernando Ruiz de Alarcón




Me uno a esa corriente de los llamados béticos exigentes, una ola de opinión mediática en la que se cree que silbando al equipo, insultando al que anima y poniendo al vecino como ejemplo nos irán mejor las cosas.

Puestos a exigir, yo también exijo, ahí dejo mi decálogo de exigencia:

1.- Exijo que en el descanso vaya 10 a 0 ganando el Betis, siendo los 10 goles de chilena.
2.- Exijo que los tres cambios se hagan en descanso.
3.- Exijo que en la segunda parte, se pierda todo el tiempo del mundo, y que abandonemos las gradas del Villamarín si en el 70 no se va ganando mínimo de 3 goles.
4.- Exijo que los rivales sean todos inferiores al Betis.
5.- Exijo que no haya partido, que se repartan los puntos según el Estadio y su capacidad. Por lo que, con un Eibar y con un Girona, exijo los 12 puntos sin que los jugadores se bajen del autobús.
6.- Exijo no ir al Villamarín si se pierde en la jornada anterior. Quedarme en mi casa.
7.- Exijo que hagan a la SER cadena oficial del Estadio, y que pongan de speaker a Valenzuela.
8.- Exijo que el equipo de baloncesto pase a ser una sección del otro equipo de la ciudad. Todo lo que no sea fútbol no me interesa, y como no me interesa, es una lacra para el club.
9.- Exijo utilizar la palabra exigencia en cada comentario y post en redes sociales, y quien no lo use, será acusado de palmero. Palmerín sea el primer palmero sacrificado, lo quitaremos de mascota para que cunda el ejemplo, exijo, y vayan tomando “buena nota”.
10.- Exijo un nuevo entrenador cada lunes, y que ponga la alineación que le pase en una servilleta de bar cutre de Triana.

Así lograremos un Betis grande, prepotente y arrogante, que juegue las finales hasta de la Playstation, y todo en menos de una semana. Como veis, a mí, como exigente, no me gana nadie.

Moraleja: La biriprensa no muerde la mano de aquel que le da de comer

Fernando Ruiz de Alarcón




El perro, como animal inteligente que es, aprende rápido. Su instinto de supervivencia hace que no ladre ni vaya en contra del que le mantiene cómodo, bien avenido. Tan sólo con agua y un poco de comida, se conforma.

Algo parecido le pasa a parte de la prensa futbolera sevillana, un sector pequeño pero con cierto poder de influencia que no puede ir en contra de ninguna decisión que tome el otro club de la ciudad, por que vendió hace tiempo su libertad de opinión por un par de acuerdos publicitarios, palcos y premios de poco valor periodístico.

Quitemos las caretas y vayamos descubriendo a esta peculiar fauna sevillana. Con nombre y apellidos hay que señalar al Estadio Deportivo, donde su director Joaquín Adorna, y algunos de sus lacayos, como Carlos Pérez o Alejandro Sáez, llenan de tinta las páginas de este panfleto financiado parte por anuncios de prostíbulos, defendiendo a su amo, investigado por la fiscalía, Castro.

En la cuestión que nos toca, la del intento cobarde de suspenso del encuentro Atlético de Madrid-Real Betis con la sola intención de joder al Betis, partido a disputar un día después de la final de Copa del Rey, ha sido defendida por toda esta enjambre compadrista.

La petición de la cúpula roja fue rápidamente apoyada en este medio por estos vendidos, con argumentos falaces y en contra de un hecho objetivo. Cada argumento nuevo que publican, hace más grande aún su ridículo y bochorno. Mientras, el Real Betis Balompié se ha situado, en esta polémica, como un club señor. Al menos, alguien ha mantenido la cacareada sevillanía en dicha polémica.

Para mí, el Betis se queda corto en esto de los vetos. Si primero fueron los muchachos opinadores de muchodeporte los llamados a capítulo, porque llamarlos periodistas en un deshonra a la profesión que ejerzo, tiempo tarda el club de Heliópolis de dar un severo portazo en todas las narices a este parcial medio, que aprovecha la mínima para atacar todo aquello que le vaya bien al Betis.

Solo hay que mirar las encuestas patrocinadas por Helvetia, y el cachondeo que le tienen cogido al club de las trece barras.

Me da igual. Antes de ser corporativista con supuestos periodistas de esta ciudad que atacan gratuitamente, defiendo lo que me duele, y me duele el Betis, no sus representantes, el Betis como institución, como club de mi ciudad, como si fuera aquel amigo que, con más cercanía, ha crecido a mi lado.

Ahora, es hora de defender al Betis y sus más de 50.000 socios, de los ataques programados y consensuados provenientes de la planta noble de Nervión y de la última planta del edificio de Sevilla. Del amo y del perro. Simplemente, porque ya está bien.

Ríos de bilis corren tras la victoria en el Derbi…

Fernando Ruiz de Alarcón

Se terminó el Derbi, se ganó en el Pizjuán, se venció anotando una manita, se dominó desde el principio del partido al fin. Y tocó celebrarlo, pero a ellos, no le pareció bien. Sí, a ellos, y no digo a los sevillistas, que, lógicamente, estarán dolidos porque no se imaginaban perder de esta forma con un equipo que dejó de ser su rival, para ellos, hace unos años.

Los que se creían superiores de por vida, han bajado de un guantazo con la mano abierta y con todos los dedos de nuevo a la tierra de la ciudad de Hispalis, donde el maravilloso deporte del Balompié está reinado por un par de monarcas con corona y trece barras en su escudo, porque el fútbol no solo es cosa de hombres…

Pero cuando digo a ellos, no digo a la noble y antigua afición del equipo rival, digo a una serie de señores que se han creído y se creen con el derecho de dictar sentencias a través de su círculo cerrado de medios. Esos, que han dejado al noble oficio del periodismo deportivo por los suelos, sin credibilidad ni garantías de nada.

Los vetados en el Villamarín o los de la baraja de cartas, aquellos que en el mes de agosto decían que el nuevo proyecto de Setién estaba sentenciado y que el Betis estaba listo, que otro año igual, tragan hoy saliba y palabras. Los que preparan sus crónicas sin nombrar al Betis cuando gana, su bilis les juega malas pasadas…

O los señores compadres de la cadena de las tres letras, esos que veían a Lopera muy pero que muy fuerte y que pusieron días antes en su onda a un terrorista de la palabra, chocho y pasado, como es supercuernos, sabiendo a la perfección cuál iban a ser sus respuestas a ciertos temas, porque el abuelo lleva respondiendo lo mismo desde que el capitán Biosca y sus compañeros del 80 le endosaran un 4-0. El de la gasolina normal se llevó unos cuernos y unas pocas de butifarras.

Por ahí hay otros que, dirigiendo una sección de un periódico local de la ciudad, quisieron esconder el resultado dejando vacía la portada de información sobre el gran derbi en su especial dominical. Los mismos Juan Palomos que mentían en sus datos en reportajes con el Betis como protagonista. Todos ellos recibiendo sus premios de valor de hojalata en fiestas casposas poco valoradas por el resto del mundo, pero sí para el ombligo nervionense.

Sumas y sigues que se van sucediendo, porque días siguientes vimos la campaña orquestada por el mismo clan para criticar las celebraciones de nuestra gente, o cómo el diario que se beneficia de la publicidad de prostitución en sus páginas interiores, fue capaz de juzgar a Adán por cantar unas letras nada afortunadas.

Su señoría Mao los bientrata, les da su sitio, su comida, sus chivatazos en momentos claves. Mientras, en Heliópolis, no aciertan ni una, y eso duele, y por ello, la balanza estará eternamente desequilibrada. Dos semanas metiendo a Ceballos en sus portadas, y resulta que no puede volver a jugar en el Betis. El bulo es lo contrario a la noticia contrastada, pero estos fabricantes de inventos, son alérgicos a lo segundo. Se escribe sobre algo que no se sabe. Y así, todo.

No hace falta que nadie le diga a un bético qué es lo que tiene que celebrar y cuánto tiempo. Tampoco que nuestro próximo rival es el Leganés, eso lo sabemos… Como sabemos también que habrá el lunes más de 45.000 personas juntas, como si de una hermandad se tratase, pertenecientes a la bendita gloria verdiblanca, animando hasta la afonía a su equipo del alma.

Esto es el Betis y su afición es sagrada, no me la toquen, porque siempre la defenderé, y me da igual que me cierren puertas en castillos monopolizados. La defenderé mientras me quede un rincón donde ejercer mi profesión. Y la defenderé, pese a ser insultada y menospreciada continuamente por una serie de gente que no representan a nuestro oficio. Sigan disparando, que estamos más vivos que nunca.

El Betis y su Talón de Aquiles: el área médica

Fernando Ruiz de Alarcón

Que el equipo médico del Real Betis no tiene muy buena prensa es sabido por todos, pero la decisión del club de dejar a Quique Setién la responsabilidad de informar sobre el cuadro de lesiones a los medios de comunicación es el resultado de un sumatorio de errores en cadena realizados en la parcela médica.

Existe una crisis en la estrategia de comunicación en este área, es evidente. Cada predicción en recuperación de lesiones se vuelve inexacta, y en la mayoría de los casos, se alarga en el tiempo.

Lo hemos comprobado en el caso de Sanabria, como, en un principio, su desaparición en los terenos de juego era debido a unas simples molestias. Paró una semana para recuperarse, y de ahí, pasamos a intervención quirúrjica de su rodilla con una recuperación de 2 meses, para terminar en la información más negativa, la actual, que apunta a que el paraguayo podrá estar en el dique seco hasta primavera.

Por nuestras fuentes, sabíamos de la lesión de Sanabria, o, al menos, que un dolor insoportable en la rodilla le obligaba a jugar infiltrado.

Entonces ¿Por qué esta falta de transparencia? ¿Por qué no se actúa claro desde el inicio, se aprovechan los parones ligueros que han sido numerosos y se intenta que el jugador esté al 100% lo antes posible?

Con Campbell más de lo mismo, no se sabe fecha de vuelta del extremo delantero tico. El siguiente en pasar a escena es Fabián, y vemos que se repite el repertorio de desinformaciones: molestias en el talón de aquiles, y ya se ha perdido, al menos, 3 encuentros. El palaciego prometía realizar una buena temporada, y su concurso es vital para un Betis en plena mala racha de juego y de resultados.

Lo de Javi García también es una locura. Otra vez roto, sin motivo aparente, 2 meses mínimo de baja…

El Dr. Tomás Calero es la cara responsable de los servicios médicos del Betis. Lleva bastante tiempo en esto del fútbol para saber como funcionan las especulaciones, y seguro que es consciente que la única fórmula existente para atajar los rumores es la transparencia, la verdad.

Pero para dar la verdad, la comunicación del tiempo de recuperación tiene que ser certera desde un inicio. Ahora mismo, ni es acertada, ni hay transparencia en el mensaje comunicativo. Y para Setién, la papeleta…

El área médica sigue siendo el Talón de Aquiles del Betis, Haro y Catalán han cambiado el Club en un tiempo récord para bien, y ahora, urge que modernicen de una vez por todas esta pata que cojea insistentemente y que no está a la altura de una entidad del calibre del Real Betis Balompié.

Soy del Betis, me gusta el baloncesto, pero no esto…

Fernando Ruiz de Alarcón

No corren buenos tiempos para nuestra sección de baloncesto. Sí, digo nuestra sección, porque pese a que muchos les joda, es nuestra, del club de las trece barras, es parte del conjunto verdiblanco, porque fue nuestro Real Betis Balompié, ese de que algunos reniegan ahora, la única empresa interesada en hacerse con el patrocinio y dirección de uno de los clubes históricos de la ACB, el único representante de Sevilla en la mejor Liga europea, el CB Sevilla, antes de su desaparición. Bueno, el Betis, y aquella vetada por el Ayuntamiento de nuestra ciudad…

Esta sección hay que sentirla, de una vez, como nuestra, con todas las consecuencias, para bien y para mal, y hay que tomar decisiones para que sea el equipo que todos queremos: un equipo dispuesto a pelear cualquier partido, con posibilidades de clasificarse tanto en Copa como para playoff. No se pide más, actitud y vergüenza, amor por unos colores.

Llevo muchos años animando al CB Sevilla, incluso hubo alguna que otra temporada que formé parte de sus voluntarios, y como bético, no puedo negar que me alegré cuando, nuestro equipo, a última hora, decidía hacerse cargo con un club que ya estaba en la deriva. Lo vi con muy buenos ojos.

Saltarán algunos cajistas diciendo “otro de fútbol hablando de baloncesto” que piden una especie de pedigrí para aceptar opiniones, también seré criticado por algunos béticos que son del pensamiento que el club de Heliópolis no se debió meter nunca en tal berenjenal, y que deberían haber dejado morir al conjunto “cajista”. 2 opiniones enfrentadas al día de hoy y que enrarece cada partido en San Pablo.

Ahora te digo, como bético, sé que, en los peores momentos, lo mejor que puede hacer la afición es permanecer unida animando hasta el final. Eso lo que he aprendido de mis mayores y de mis hermanos en aquel bendito Estadio más allá de La Palmera, que en un partido hay tiempo para animar, y también para silbar y pedir responsabilidades.

También se que un jugador necesita el calor de su gente, que ahora mismo, en San Pablo, no lo encuentra. El Pabellón es un territorio plagado de reinos de taifas en forma de distintas peñas haciendo cada una la guerra por su cuenta. Por un lado, encontramos a los nostálgicos que no quieren olvidar a su Caja San Fernando y todo lo que significó este club en su vida; y por otro, a aquellos seguidores que han aceptado la nueva dirección del equipo, que animan al Real Betis Balompié. Y como no, muchos otros llegados al Pabellón, arrastrados por su fe bética, más que por su pasión por este deporte.

Muchos de estos aficionados piden explicaciones justificadas a los dirigentes, pero sin querer ellos cambiar su modus operandis, sus colores rojiverdes, sus cánticos de caja caja, que están enfrentados a los de Betis Betis. Es legítimo, pero por el bien de la entidad, esto debe cambiar también. Ambiente extraño y enrarecido que debería terminar con la única solución de dejar la nostalgia a un lado y abrazar, de una vez por todas, la verdiblanca como bandera.

También hay que exigir, por supuesto, a la planta noble del Villamarín que ponga las medidas adecuadas para que el escudo de las trece barras deje de arrastrarse por las canchas de todo el Estado. Al final, quien viene en las crónicas batiendo récords negativos es el Betis, la imagen que está siendo perjudicada es la del Betis, quien sufre sus consecuencias es el Betis. Por lo que es, el Betis, quien debe meterse a fondo copiando la fórmula que le ha funcionado este año en la sección de fútbol, fichar a personal cualificado para ello, gente de baloncesto que sude básket por los cuatro costados.

Un director técnico de verdad, jugadores que sean del nivel de la ACB, un entrenador con carisma y con estilo de juego definido. Lo siento por Moral, pero son muchas bombas las que le han explotado en muy poco tiempo, y lo mejor que puede hacer es echarse a un lado. Ha demostrado no estar a la altura. Tiempo está tardando en irse.

Así, de una manera decidida y profesional, se debería completar el paso adelante dado hace 2 años, y no como lo hecho hasta ahora, despidiendo a trabajadores eficientes y fichando a mediocridades.

Haro y Catalán, es hora de coger el toro por los cuernos, implantar el escudo del Betis en San Pablo, llenar de verdiblanco sus gradas con políticas que inviten a ello y a su más de 50.000 socios apoyar a esta sección; y arrascarse el bolsillo para que crezca al equipo. ¿O qué creían, que esto no le iba a costar dinero al Betis?