Cuando fuimos campeones de Liga en el 35

Fernando Ruiz de Alarcón

Todo bético, por muy joven que sea, ha oído hablar de la temporada más gloriosa para su equipo, la correspondiente a los años 1934-1935, en la que el conjunto verdiblanco logró su título más importante, el Campeonato de Liga.

Este Betis estaba formado por una de las plantillas más cortas de cantidad (sólo contaba con 15 jugadores) pero rebosante de calidad y sobre todo, de corazón. No entraba en las apuestas de la época como favorito, es más, tras quedar penúltimo en el Superregional, un campeonato preámbulo al liguero que era disputado por equipos andaluces y levantinos, no se esperaba que el conjunto dirigido por Patrick O´Conell lograra la proeza y la hazaña de quedar como primer equipo de España. El Betis había fichado bien, contratando a jugadores contrastados como el medio izquierdo vasco Larrinoa, el polivalente Caballero, el central Gómez o el interior derecho Rancel; que completaban una plantilla mantenida de la temporada anterior y formada por los Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Adolfo, Lecue, Unamuno, Timimi, Saro, Valera y Espinosa.

Con un estilo propio, el Betis comenzó el campeonato liguero venciendo a un todopoderoso Real Madrid lleno de jugadores internacionales, como Ricardo Zamora o el considerado uno de los mejores defensas en la historia del conjunto Merengue Quincoces. Rancel, en el minuto 7 de la primera parte, batiría al guradameta vasco, ya ahora tocaba defender, toda una gesta ya en la primera jornada. O´Connell había diseñado una táctica de fútbol sencilla pero muy efectiva, sacrificio de todo el equipo por mantener la portería a 0, defendiendo dentro del área y en las bandas lograr uno contra uno, nunca superioridades del equipo rival, tarea en las que se manejaban como pez en el agua Aeso y Aedo. Una vez recuperado el balón, buscar pases en profundidad y aperturas a los extremos, o jugadas individuales de los delanteros, en especial de Unamuno, Timimi o Adolfo.

El Betis sólo caería en esta temporada ante el Athletic de Madrid por 4-2, en un partido durísimo donde los locales lograron el cuarto gol en el último minuto, contra el Valencia por 3-1, y contra el Barcelona, en una encerrona en Las Corts, dondese perdió por 4 goles a 0. Hubo goleadas históricas, como el 0-3 en Nervión ante su eterno rival, Lecue en dos remates, y Adolfo, fueron los goleadores béticos. Pero también se le goleó al Español, 5-0, y cuando más lo necesitaba, en la última jornada, para acabar a lo grande. En un 28 de abril de 1935, el Betis llegaba a Santander (aquí nace el espíritu de Santander recuperado en la temporada 2006-2007) con el trabajo hecho, sólo la suma de un punto le separa del ansiado trofeo. Y como salió el Betis, como una máquina locomotora dispuesta a todo, dando un baño de fútbol consiguiendo una gran goleada 5-0 que le daba el honor de ser el primer equipo andaluz en conseguir la Liga.




Estadísticas demoledoras

Las estadísticas fueron demoledoras, en 22 partidos disputados, 15 de ellos los ganó, perdiendo sólo 3 y empatando 4. Recibió sólo 19 goles, una media increíble que no superaba el gol por partido, y logro 43 goles, siendo el máximo goleador Unamuno con 15 dianas.
Sevilla recibió a estos héroes por todo lo alto, la ciudad rebosante de alegría, se convirtió en verdiblanca, y el conjunto de Heliópolis entraría en la historia del fútbol mundial.

La selección española se fijó en muchos de estos jugadores, como en Aeso y Aedo, quitándole el puesto al madridista Quincoces y al culé Zabalo.
Este momento álgido en la historia del Betis, cuando tenía un grupo de verdad, de grandes jugadores, que formaba un equipo temido por todos, que se estaba acostumbrando a ganar y a ser imbatido, se vio penosamente truncado, cortado y llevado a lo más bajo por el peor episodio en la historia reciente de nuestro país, la guerra civil, que daría comienzo unos meses después de que Unamuno como capitán recogiera el premio a la regularidad, el trofeo liguero. No hay que olvidar este momento en nuestra historia, el Betis no llegó a más porque no lo dejaron, lo masacraron, quedando relegado a ser el conjunto pobre de la ciudad.

Nuestros campeones, entre ellos muchos vascos, acabarían en territorio republicano perdiéndose como deportistas y alejándose del Betis para siempre. Algunos, murieron defendiendo la democracia en el campo de batalla, otros acabaron exiliados, como Areso, Aedo, Larriñaga, Urquiola, Gorostiza… Todo el trabajo de O´Connell quedó destruido por las bombas. Se quedaron solo Peral, Caballero y Saro, y posteriormente Adolfo, pero sin estar, debido a la guerra, en las condiciones para jugar a alto nivel.

El periodo en la guerra lo contaremos en otro capítulo, pero desde aquí, rendimos homenaje a nuestros hermanos béticos de la época, que lograron, para todos nosotros, el mayor título conseguido hasta ahora en nuestra historia.

Fuentes:
Historia Viva del Real Betis Balompié. ABC de Sevilla.Fascículo 8.
Historia del Real Betis Balompié. De 1936 a 1970. Biblioteca de Ediciones Andaluzas,
S.A.

This entry was posted in Sin categoría. Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *