Y dice, normal, que está comprometido y con ganas de ayudar al ascenso. Lo piense o no, es la verdad, porque de delanteros anda el Betis como el estadio verdiblanco de modernidad. Osea, poquito.
El argentino, que tenía hecho su pase al Catania por el cual el club iba a percibir casi tres millones de euros, asegura sentirse "en su casa y con ganas enormes de ayudar con mis goles al ascenso del Betis".
El delantero, que vino de las vacaciones navideñas con una oferta de Argentina para, en sus palabras, "poder jugar el Mundial", se encontró con otra del fútbol italiano y su deseo era marcharse. Ahora, cosas del fútbol y de Lopera -bueno, y de Ewerthon también...- tendrá que ser él, junto con los Pereira, Emana y Sergio García el que lleve al Betis a Primera división.