<p class="Estilo30">Doctor Livingston.</p> <p class="not_cuerpo">Nos encontramos en fechas entrañables donde la blanca Navidad, pero blanca y verde, no se de donde viene esa moda tan poco de aquí de vestir estas fechas de rojo con lo de verde que somos nosotros.
Verde olivo que nos aporta con su fruto un manjar en forma de aceite, verde como el agua del río Betis que cruza orgulloso toda Andalucía y sobre todo verde Esperanza que no hace mucho bajó desde su camarín para que todo aquel que quisiera besara su mano y contemplara su infinita belleza y ternura.
Son tiempos de sueños y para no ser menos los béticos también podemos soñar, eso al menos no creo que nos lo haya esquilmado también el que tiene algo más del 50% del paquete accionarial.
Soñando soñando se me viene a la mente un club democrático, donde todas las opiniones son respetadas, un club simpático como cuando éramos queridos en todas las provincias antes de ser lo que nos han convertido, un club feliz, feliz de ser lo mucho o poco que seamos, un club ilusionado en el mañana, disfrutando del presente y orgulloso del pasado, pero sobre todo un club nuestro, por nosotros y para nosotros donde no exista más que un rumbo, más que un grito, más que una ilusión, más que un sueño.