Relevo en el banquillo verdiblanco, otro más. Me da cierta pena de Tapia porque pensé que sería capaz de hacerse oir en un vestuario donde mandan cinco o en una nave que va sin rumbo porque quien nos dirige, que no es quien nos dirige porque no está, pero nos dirige, nos está llevando al caos absoluto sin que podamos hacer nada. Pienso que Tapia se ha portado correctamente aunque deportivamente no haya dado el nivel, y pese a que la misión era difícil y las exigencias muchas, me parece que no se le está tratando justamente, no por parte del beticismo, sino por parte de los cuatro de siempre que se reúnen en Jabugo street. Ahora lllega otro más al banquillo para intentar, sin resultado, estoy convencida, poner orden en esta finca sin vallado que es el vestuario de mi Betis. La lista de los que han pasado por el banquillo es larga, con nombres importantes y otro más desconocidos, Irureta, Cúper, Clemente, Serra, ¡ay Serra!, Kresic, Fernández, Vázquez, Nogués, Hiddink, Kresic, Griguol, Hadzibegic o mi admirado Chaparro, pero creo que incluso con Guardiola o con el mismísimo señor del chicle, Sir Alex Ferguson, esto no hay quien lo maneje.
Señor Tapia, le deseo mucha suerte en su carrera y sobre todo, con los pagarés de quien nos tiene en sus manos, que parece que no quiere enterarse de que quien se tiene que ir es él.
De lo ocurrido con Gordillo hablaré en otra ocasión.