El Betis de Champions en Harsewinkel mirando a la cantera
El fútbol tiene momentos que funcionan como bisagras históricas. Instantes que separan lo que un club fue de lo que está dispuesto a ser. Para el Real Betis Balompié, ese punto de inflexión llega ahora, cuando el himno de la Champions League está a semanas de sonar en La Cartuja. No es solo un regreso: es una declaración de madurez competitiva, un salto de escala que obliga a mirar hacia dentro, hacia la cantera, hacia esa “Fábrica” de Heliópolis que durante décadas ha sido refugio, esperanza y, en ocasiones, salvavidas.